Citas imprescindibles 187

«La paz verdadera siempre es posible. Sin embargo, requiere fuerza y práctica, especialmente en tiempos de grandes dificultades.

Para algunos, la paz y la no-violencia son sinónimos de pasividad y debilidad.

En realidad, practicar la paz y la no-violencia no es nada pasivo.

Practicar la paz, hacer que la paz viva en uno mismo, significa cultivar de forma activa la comprensión, el amor y la compasión, incluso frente a los malentendidos y conflictos.»

Thich Nhat Hanh 1926 – Actualidad

Publicado en Citas, Opinión

Mantener la motivación en el largo plazo

La automotivación es uno de los elementos clave que componen la inteligencia emocional. Las personas que han desarrollado esta habilidad alcanzan con mayor frecuencia sus objetivos, son más independientes y poseen una autoestima elevada, debido a que se ven capaces de superar inconvenientes, generar soluciones y perseverar.

¿Tenemos todas las personas la capacidad de automotivarnos sin incentivos u obligaciones externas que lo hagan por nosotros? ¿Por qué motivo algunas personas se sienten motivadas en su día a día y otras caen en la apatía abandonando sus objetivos al poco tiempo de proponerselos? El motivo por el que muchas veces nos cuesta alcanzar nuestras metas pasa por dar una respuesta a estas preguntas, y para ello es bueno entender lo que significa automotivarse.

El concepto de automotivación

La automotivación es la capacidad de extraer de uno mismo el empuje necesario para realizar las conductas adecuadas que le acerquen a sus metas propuestas. Es ser capaz de auto-proporcionarse el interés, las razones y el entusiasmo necesario para seguir con sus proyectos. Y sí, es algo que está al alcance de todos.

Ahora bien, ¿por qué fallamos siempre en la consecución de nuestras metas? Es sencillo. Por la falta de hábitos que nos acerquen a ellas.

El cerebro humano tiene un sistema economizador de energía que hace que por inercia tienda a realizar día tras día las conductas que lleva repitiendo durante años. Digamos que prefiere no pensar demasiado y recurrir a lo que ya conoce.

Es por ello que cuando intentamos acercarnos a un objetivo y meta propuesta solemos desistir al cabo de poco tiempo. La tendencia a la rutina de nuestro cerebro puede más que nuestra fuerza de voluntad. Acabamos frustrándonos al ver que por muchas ganas que le pongamos no conseguimos modificar nuestros comportamientos, y por ello nos desmotivamos.

Un plan de trabajo para alcanzar nuestras metas

Entonces… ¿Cómo añadimos un nuevo hábito a nuestras vidas sin abandonarlo a los pocos días? Lo primero que necesitamos es un plan de trabajo.

Contrariamente a lo que podemos pensar, no tan importante es marcarse un tiempo límite (en 30 días tengo que haber perdido 7 kilos) como diseñar un plan de acción que te permita cada día acercarte más a tus metas.

En plan de acción ha de ser lo más detallado posible. Si seguimos con el ejemplo de la pérdida de peso, lo ideal sería elegir cada noche lo que se va a comer al día siguiente con todo lujo de detalles, sin dar pie a la improvisación. No es recomendable que dicho plan sea demasiado restrictivo (lo cual podría suponer un sobreesfuerzo que nos llevaría a abandonarlo rápidamente), basta con que nos proporcione un marco estructurado con un par de elementos nuevos ligados a nuestras metas.

Si nuestro plan de trabajo está perfectamente detallado y encuadrado dentro de nuestro horario, será tan sencillo como seguirlo a raja tabla sin pararnos a dudar cual será el siguiente paso, porque es ahí donde nuestro cerebro economizador tirará de los recursos anteriormente utilizados.

Búscate una agenda o calendario y empieza hoy mismo a diseñar tu semana, y luego simplemente sigue las indicaciones que tú mismo has diseñado al igual que dejas que un GPS te acerque a tu destino.

Pautas prácticas para automotivarse

Una vez tengo diseñado el plan de acción, ¿cómo hago para manenerme automotivado para llevarlo a cabo?

1. Tómatelo en serio

Has decidido fijarte esa meta después de una reflexión consciente porque sabes que es lo mejor para ti y lo que quieres en tu vida. Y no hay nada más importante que eso. Es por ello que no sirven las distracciones o los cambios en el horario, trata de ser estricto y comprometido con lo que te has propuesto.

2. Realiza ejercicios de visualización a corto, medio y largo plazo

Trata de imaginar cómo será tu vida si cambian tus rutinas, ten presente que lo que hagas en este momento tendrá repercusión en el futuro. Eso ayudará a que no caigas en la procrastinación o síndrome de «ya lo haré mañana».

3. Practica la atención consciente 

Esto te ayudará a dejar de funcionar en piloto automático y conseguir tomar decisiones de manera coherente. Añade un par de horas a la semana de Mindfulness o meditación, te ayudarán a estar en el aquí y ahora y tomar mejores decisiones.

4. Cuéntale a todo el mundo tu plan

Debido al Principio de Coherencia, te sentirás “ligado cognitivamente” a tus palabras y tratarás con más ahinco de cumplir lo hablado.

5. Respeta tus horarios de sueño y haz ejercicio tres veces por semana 

Necesitarás energía y lucidez para llevar a cabo tus nuevos hábitos, es por ello que necesitas estar descansado y con el cerebro oxigenado.

6. Observa cada una de tus conductas 

Plantéate hasta qué punto te acercan o te alejan del objetivo que quieres alcanzar. Realiza si es necesario autoregistros; te permitirán observar de manera visual en qué punto te encuentras y qué necesitas modificar.

7. Elige metas o diseña proyectos que te apasionen

Esta es la mejor manera de mantener la motivación.

8. Prémiate cada cierto tiempo por los logros conseguidos

Utiliza el autorefuerzo positivo y sé tu el que regule las recompensas, sin esperar que vengan de fuera.

Y por último…

Recuerda que tomar cada día buenas o malas decisiones está en ti. Ten en cuenta que tus resultados son el fruto de tus hábitos, pues vivimos en un mundo regido por la ley de Causa y Efecto. Tu “yo del futuro” te agradecerá que tus acciones de hoy sean saludables y coherentes con tu plan de vida. 

¡Nos vemos en próximas entradas!

Publicado en Buenas practicas, Metodologías, Opinión

Citas imprescindibles 186

“Si solo trabajas en cosas que te gusten y te apasionen, no deberías tener un plan maestro para ver cómo resulta todo”

Mark Zuckerberg 1984 – Actualidad

Publicado en Citas, Opinión

Como elaborar un plan de negocio

El plan de negocio es un documento que describe y analiza en el tiempo una oportunidad de negocio, examinando su viabilidad técnica, económica y financiera, y desarrollando todos los procedimientos y tácticas necesarias para convertir dicha oportunidad en un proyecto empresarial concreto.

El plan de negocio, como herramienta, sigue siendo más que útil. De hecho, y en contraposición de lo que algunos piensan, el plan de negocio es una herramienta complementaria a las nuevas tendencias de gestión ágiles como Lean Startup. Ambas tienen su valor. Depende del momento y del objetivo.

El plan de negocio es útil en dos momentos: 1) En el momento de buscar financiación, y 2) en el momento en el que una Startup parece haber encontrado su modelo de negocio y precisa de una estrategia clara de crecimiento.

Veamos a continuación la estructura del plan de negocio, y algunas aspectos importantes sobre cada uno de sus secciones.

Sumario o resumen ejecutivo

Aunque figure en primer lugar dentro del plan de negocio descrito, el sumario ejecutivo es en realidad el último documento que hay que elaborar y supone un resumen de toda la actividad propuesta en el plan de negocio.

Por la gran importancia de este documento, se aconseja que a la hora de resumir el plan de negocio, dotemos al sumario ejecutivo de una nueva redacción, haciendo especial hincapié en las fortalezas de nuestro modelo de negocio, en el potencial del equipo a cargo del proyecto y en sus hitos económicos y financieros

Índice

La estructura del plan de negocio ha de figurar en un índice que recoja los diferentes apartados y las páginas en las que figuran. El objetivo es facilitar al lector la localización de los apartados específicos en los que esté interesado. De igual manera se ha de proceder con el libro de anexos, produciendo un sumario en el que figuren los documentos que se aportan, su orden y su ubicación.

Un consejo en este punto, y que los emprendedores olvidan con frecuencia, es insertar un pie de página al plan de negocio que indique la página concreta en la que estamos. Ayuda al lector a situarse. Cuidado también con el formato general del documento.

Equipo promotor

El equipo promotor es uno de los puntos más importantes si vamos a utilizar nuestro plan de negocio para la búsqueda de financiación, ya sea a través de Business Angels o entidades financieras. Los inversores, por ejemplo, lo primero que hacen es leer el resumen ejecutivo del proyecto, y después van a la sección del equipo promotor. No invierten en ideas, invierten en personas.

En este apartado deben aparecer los promotores del negocio y todos aquellos profesionales que tengan alguna relación con la empresa como los socios fundadores, trabajadores contratados o incluso consultores y mentores. Un consultor es un profesional al que le pagamos por un servicio concreto, como la elaboración de una campaña de marketing, por el contrario, un mentor es un profesional con gran bagaje que nos aconseja y nos guía en cuestiones generales del negocio

Modelo de negocio

Para este apartado es necesario describir nuestra propuesta de valor, es decir, cuál es el problema o necesidad que hemos encontrado, y cuál es la solución que proponemos resaltando los aspectos que más nos diferencian de la competencia del sector.

Si tenemos desarrollado un CANVAS, sólo tendremos que describir con palabras su contenido. En caso contrario, tendremos que reflexionar sobre la propuesta de valor, descripción del cliente potencial, canales de captación, relación con clientes y otros grupos de interés, alianzas, recursos, definición de actividades clave, y por supuesto, costes y vías de ingresos.

Estudio de mercado

La realización de un completo estudio de mercado es parte fundamental de un buen plan de negocio, y sin embargo, es otro de los puntos en el que los emprendedores de un negocio tienen más problemas a la hora de su desarrollo.

El estudio de mercado nos ayudará a determinar la existencia de un mercado para nuestro producto o servicio y así diseñar una precisa estrategia de penetración y diferenciación.

Nos tendremos que preguntar sobre el segmento de cliente, el sector (con herramientas como las 5 fuerzas de Porter), el mercado, el producto y la competencia.

Marketing estratégico

Si hay que entender un concepto cuando iniciamos un nuevo proyecto empresarial, ese es el concepto del Marketing.

El marketing trata de identificar necesidades de los clientes, orientando esas necesidades en deseos para estimular una demanda. Es importante reforzar el hecho de que las necesidades no las podemos crear, sólo podemos detectarlas. Lo que sí que podemos y debemos crear es la demanda a través de los deseos.

Todo plan de marketing tiene dos partes. Un parte a largo plazo (3 o más años) llamada Marketing estratégico, y una parte más a corto plazo denominada Marketing operativo.

Análisis estratégico

En esta sección hay que describir nuestra visión, misión, valores y cultura empresarial. También tenemos que analizar el entorno, y aún más importante, analizarnos a nosotros mismos.

Existen varias herramientas de análisis, como por ejemplo el PESTEL para el análisis del entorno, y el DAFO para el análisis más interno.

Después del análisis, tendrás que identificar qué estrategia es la más apropiada para tus objetivos.

Plan de marketing operativo

Una vez seleccionada la estrategia llega el momento de definir qué acciones vamos a realizar para conseguir los objetivos a largo plazo.

Para conseguir esto, lo primero es dividir esos objetivos a largo plazo en objetivos anuales, y después, volver a dividir esos objetivos anuales en distintos objetivos por planes operativos.

Entre los planes a desarrollar en este apartado estarían el plan de operaciones, el plan de producción y el plan de desarrollo de clientes.

Plan económico-financiero

El plan financiero es otro de los elementos básicos incluidos en un plan de negocio. Su propósito es evaluar el potencial económico de un proyecto empresarial y presentar alternativas viables de financiación.

Entre las tablas a presentar, mi recomendación es una tabla de cuota de tesorería, el cálculo del punto de equilibrio, el plan de ventas, necesidades de financiación y la cuenta de resultados.

¡Nos vemos en proximas entradas!

Publicado en Buenas practicas, Herramientas, Metodologías
Sobre el autor:

Antonio María Fernández de Puelles de Torres-Solanot

– Trabajador Social

– Empresario

– Máster en Dirección de Comercio Intenacional

– Máster en Business Intelligence, Big Data, Professional Qualification in Management & Leadership

– Certificación Oficial CMMI

– Certificación Oficial en ITIL V3

– Master en Redes CCNA de Cisco

– Ingeniero en Informática de Gestión

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