“Lo desconocido siempre inspira terror.”
Publio Cornelio Escipión 235 a.C.- 183 a.C.
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social
No nos engañemos: normalmente cuesta incorporarse el lunes a la oficina después del fin de semana, pero eso no es síntoma de mal ambiente laboral. Una cosa es pereza y la otra, pánico, ansiedad… y todo lo que eso conlleva una vez te has instalado en tu puesto. ¿Te sientes identificado o te es familiar esta situación? Entonces puede que estés experimentando una situación de mal ambiente laboral.
El mal ambiente laboral tiene una serie de características muy claras y que suelen ser comunes en la mayoría de empresas: reuniones de pequeños grupos de compañeros con continuos murmullos, rumorología, carencia de reconocimiento por parte de tus superiores, jefes poco capacitados, problemas de comunicación interna, falta de expectativas, entre otros.
Cualquiera de estas circunstancias desmotiva a las personas, que son la base de cualquier organización, y ello repercute directamente en los resultados, tanto individuales como de la empresa.
Un buen ambiente laboral es clave para lograr, no sólo el éxito profesional de cada uno de los trabajadores –fundamental para que se sientan realizados, sean más felices y evitar la fuga de talento-, sino también para el correcto desarrollo y crecimiento de la empresa.
Antes de llegar al punto de plantearte cambiar de trabajo, márcate unas pautas para rodearte de un ambiente laboral positivo. Convierte todo lo negativo en positivo y averigua si realmente puedes disfrutar más de tu día a día; al fin y al cabo, pasamos gran parte de nuestra vida en la oficina…
¡Nos vemos en próximas entradas!
Las dietas por viajes de trabajo son una serie de percepciones económicas extra-salariales de carácter compensatorio, surgidas a través de los viajes profesionales que pueda realizar un trabajador para una empresa.
Cuando se percibe una cuantía dentro del concepto de dietas laborales, se estiman unos gastos de manutención y alojamiento del empleado que son necesarios para que este pueda realizar su actividad profesional sin problemas fuera del centro de trabajo cuando este se encuentra realizando un viaje profesional. En este sentido, el departamento de recursos humanos ha de reflejar correctamente los conceptos de las dietas laborales en las nóminas y abonar las mismas.
¿Cuándo deben pagarse las dietas laborales? Entre los conceptos más usuales, nos podemos encontrar los gastos derivados de transporte, alojamiento o comida, que perciben los empleados cuando se encuentran de viaje profesional o fuera de las instalaciones de la empresa. Estos son considerados dietas adicionales al salario. Esta compensación esta regulada mediante el Estatuto General de los Trabajadores, y tiene una serie de condiciones recogidas en el convenio colectivo. Si no es así, del departamento de Recursos Humanos debe tener una normativa interna que permita calcular las dietas laborales y establecer los importes que corresponde a cada situación.
Las dietas por viajes de trabajo están recogidas en el artículo 40.6 del Estatuto General de los trabajadores, y en este se menciona en qué circunstancias se habla de movilidad geográfica y cómo deben compensarse los gastos derivados de desplazamientos temporales. Estos son ajustes extra salariales que tienen el objetivo de compensar los gastos relacionados a la manutención y alojamiento del trabajador durante el periodo temporal asociado al viaje profesional.
Las dietas laborales, también denominadas viáticos, pueden pagarse directa o indirectamente. En el segundo caso, la empresa gestiona las reservas de los vuelos, alojamientos o se encarga de dar un cheque restaurante, o puede abonarse en la nómina del mes siguiente en la parte correspondiente a los devengos, es decir, en las percepciones no salariales.
Cuando el pago es directo implica que el empleado paga primeramente todos los gastos, y posteriormente entrega a la empresa los justificantes de pago de dichas comidas, hoteles y demás gastos. Una vez hecho esto, la empresa abona dicho importe.
Las dietas laborales se pueden agrupar en 3 grupos principales, que forman parte de los derechos de los trabajadores. Siendo estos 3 grupos los conceptos que más se utilizan para hablar de estas compensaciones. Son los siguientes:
Los gastos de las dietas pueden quedar exentas de la cotización de la Seguridad Social si los gastos en transporte son públicos y se justifican a través de una factura y otras asignaciones asociadas a los gastos de desplazamiento, manutención y estancia que está previsto para el IRPF.
¡Nos vemos en próximas entradas!