De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social
Un ambiente laboral retador, la inexperiencia e incluso ciertos tipos de conflictos internos en el equipo de trabajo, puede conllevar a la frustración laboral.
La frustración es un sentimiento muy común que se experimenta en el día a día, y más en el trabajo. Es recurrente esta sensación cuando te planificas para alcanzar un objetivo y no lo alcanzas.
Cuando el sentimiento de frustración te invade, se genera esa sensación instantánea de ira, desgana, desmotivación y en algunos casos, cometer actos impulsivos.
Durante estos estados, es más complicado pensar con claridad y objetividad, puesto que no se está en el centro y equilibrio emocional. Además, es recurrente que se crea que los esfuerzos realizados para terminar una tarea o alcanzar un objetivo son completamente en vano.
Y esto tiene un efecto devastador en cualquier equipo de trabajo, ya que el nivel de desánimo aumenta considerablemente y el nivel de implicación se disminuye drásticamente. Tomando en cuenta el punto anterior de la ira, una vez esto se apodera del raciocinio, puede llevar a cometer actos o decisiones en el instante, sin haberlas meditado antes y generar arrepentimiento después.
Sin embargo, ¿cómo puede gestionarse la frustración laboral de la mejor manera posible?
Aceptar
Lo primero que se puede hacer para mejorar el malestar de esta situación es aceptarla, sobre todo si es algo ajeno al control. Por naturaleza, el ser humano tiende a evitar cualquier momento que lo haga sentir incómodo y vulnerable, pero en estos casos, es recomendable afrontarlo para generar una solución.
Trazarse metas alcanzables
Durante estas situaciones, es mejor evaluar de manera objetiva la capacidad y experiencia de responder ante una situación desfavorable. Por ejemplo, dentro de las metas de año nuevo, suele existir siempre el «este año sí bajo de peso» o «hago una maestría nueva».
Las metas son sueños si no se le colocan pequeños objetivos para alcanzar la cima.
Pide ayuda
De manera natural, la acumulación en fechas tope puede ser algo común; sin embargo, pedir ayuda es lo principal para sentirse apoyado y con una red de contactos dispuestos a aliviar esa carga de trabajo y que los objetivos laborales sean alcanzables, sin caer en la frustración.
¡Nos vemos en próximas entradas!
«Envejecer es un proceso extraordinario en el que te conviertes en la persona que debiste haber sido desde el principio.»
David Bowie 1947 – 2016
La música tiene efectos sobre quienes la escuchan, a nivel psicológico, emocional y físico. Favorece la producción de dopamina en el cerebro, la hormona encargada de controlar el estado de ánimo y que es capaz de provocar sentimientos diversos, que van desde la alegría, la euforia, la relajación o la excitación, a otros menos positivos, como la tristeza, el terror, la angustia o el dolor.
Por lo tanto, escuchar música en el trabajo aporta los siguientes beneficios:
En definitiva, la música es una herramienta fundamental no solo para convertir el ambiente de oficina en un lugar más agradable sino, también para acompañar y motivar a los empleados en su día a día.
¡Nos vemos en próximas entradas!