
«Todos somos aficionados, la vida es tan corta que no da para más»
Charles Chaplin 1889 – 1977
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social

«Todos somos aficionados, la vida es tan corta que no da para más»
Charles Chaplin 1889 – 1977

Para identificar a un mal jefe primero hay que entender como piensan:

Como se clasifican a los malos jefes:

Es probable que usted se encentre con un jefe difícil al menos una vez en su carrera profesional. Trabajar para una persona que carece de las cualidades necesarias para manejar personal, puede provocar frustración, dañar nuestra salud y frenar nuestro crecimiento profesional.
A continuación comparto algunos consejos para sobrellevar su relación laboral con su jefe.
Primero evalúa si tu trabajo vale la pena para soportar el carácter dominante de tu jefe.
Existen puestos que nos sirven de escalones para llegar a una jerarquía mayor dentro de una organización, lo que implica que ese puesto sea solamente pasajero. Por otro lado, existen otros puestos de trabajo que no tienen ninguna proyección y no nos llevaran a ningún lado.
Evalúa también tu situación económica ¿Que tan importante es tu trabajo bajo el contraste de tus necesidades económicas?
No es justo colocarse en el papel de víctima sin antes evaluar la calidad nuestro trabajo.
Se sincero contigo mismo, medita los errores u omisiones que has cometido hasta el día de hoy en tu trabajo, analiza los efectos que han tenido tus errores para la compañía, enumera las veces que has cometido el mismo error.
Para sobrellevar las cosas con tu jefe, puedes pedir una retroalimentación de tu desempeño, pregúntale ¿Cómo califica tu trabajo? ¿En qué áreas podrías mejorar? ¿Qué consejos podría regalarte para mejorar tu desempeño?
A todo jefe le gusta dar críticas y consejos.
¿Qué es lo que motiva a tu jefe?
Ascender en la organización, demostrar su liderazgo, mejorar su curriculum, ganar experiencia, dar seguridad económica a su familia, etc.
Por ejemplo: Si tu jefe desea demostrar su liderazgo ante sus superiores, un elogio dado de tu persona hacia tu jefe en presencia de sus superiores, eliminaría algunas asperezas y mejorara el concepto hacia tu persona.
Si tu jefe desea cenar con su familia, pero el trabajo lo obliga a quedarse hasta altas horas de la noche en su despacho, podrías brindarle tu ayuda para ocuparte de algunas tareas.
Recuerda que en una oficina debes actuar y pensar de forma política y estratégica.
Si usted sabe que su jefe es desorganizado, podría ayudarlo llevando una agenda sobre los asuntos y/o reuniones importantes del departamento u oficina. Si usted sabe que su jefe a menudo llega tarde a las reuniones, podría ayudarlo recordándole unas horas antes los detalles de dicha reunión. Si sabe que su jefe es lento en tomar decisiones, podría transmitirle algunos consejos u opiniones sobre el asunto.
Probablemente no merezca su apoyo, pero estas tareas le ayudarán a usted en mejorar su imagen ante el jefe y el de convertirse en una persona indispensable en las actividades de su superior.
Puedes hacer mucho más que solo quejarte. Acércate con propuestas, ofrece soluciones, muestra formas más creativas y efectivas para realizar las tareas.
Nunca pierdas la cordura, manifiéstale cualquier enojo o desacuerdo con mucho tacto y sabiduría.
Mantén siempre una actitud positiva.
El jefe sigue siendo para muchos una figura de poder incuestionable, sin embargo, recuerda que una relación laboral es un intercambio, no un favor. Si tu jefe tiene actitudes negativas que te incomodan, el primer paso debe ser siempre el diálogo.
Sé profesional y evita que tus reacciones estén cargadas de emocionalidad, se trata de poner en claro qué actitudes te parecen inapropiadas y proponer soluciones.
Para quienes tienen jefes que toman el crédito del equipo a título personal, es importante tener un control y registro de las actividades y proyectos en los cuales has participado.
No olvides de firmar en cada hoja de trabajo, en las recomendaciones que hayas realizado, los informes y conclusiones que hayas elaborado, incluso recuerda siempre colocar tu firma en todo correo que envíes.
8.- La memoria es frágil, anota todo lo que diga tu jefe.
Siempre ve a la oficina de tu jefe con un lápiz y un pedazo de papel, anota todas las tareas, especificaciones, fechas de entrega, fechas de reuniones y todo lo que tu jefe te transmita. Además de servirte como una guía para realizar tu trabajo, te servirá también como un apoyo o evidencia ante cualquier ambigüedad creada por tu jefe.
Si es posible, trabaja las horas que trabaja el jefe.
Si llega a la oficina temprano, también debes llegar temprano. Si trabaja los sábados por la mañana, debes hacer todo lo posible para hacer lo mismo. Si se queda media hora más en la oficina, sacrifícate quedándote también.
Este esfuerzo le demostrara que eres una persona diligente, disponible, preparada y que ama a su trabajo.
Por alguna extraña razón los jefes siempre tienen la manía de llamar en momentos inusuales o inoportunos. Aunque pueda ser tentador evitarlo ¡Nunca lo hagas!
Responde sus llamadas telefónicas, devuelve sus mensajes y responde a sus correos electrónicos. Probablemente sea molesto, pero véalo siempre como un esfuerzo más, para no dejar escapar su empleo.
Si tu jefe ha dañado repetidas veces tu orgullo y espíritu, además de haber tenido un claro abuso psicológico hacia tu persona, es el momento de recurrir a las autoridades de la organización. Si la empresa no toma en cuenta estos claros abusos, debes dirigirte a las autoridades laborales gubernamentales, que se encuentran en un 100% a favor de la integridad de los empleados.
Si tomas cualquiera de estas medidas, nunca descuides tu prestigio profesional, no dejes una mancha en tu curriculum y ten siempre el respaldo de oportunidades de empleo en otras empresas.
¡Nos vemos en próximas entradas!

» Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar»
Ernest Hemingway 1899 – 1961

Hace unos días un compañero me pidio que le resolviese una duda sobre que tipo de seguridad es mejor para las conexiones wireless, voy a intentar daros una respuesta sencilla para que tengais claras las diferencias entre WEP y WPA.
La respuesta corta para quien tenga prisa: es MUCHO más seguro el tipo de seguridad WPA, sobre todo el WPA2 con cifrado AES.
Os lo explico brevemente:
WEP fue el primer estándar de seguridad para redes Wi-Fi. Hoy está superado.
NO debes usar WEP para proteger tu red inalámbrica si tienes alternativa. Su protección es demasiado débil. Se puede crackear un cifrado WEP en pocos minutos usando las herramientas adecuadas.
Surgió para corregir las limitaciones del WEP. Introdujo mejoras de seguridad como el TKIP (Temporal Key Integrity Protocol), que varía por sí solo la contraseña Wi-Fi cada cierto tiempo.
Su variante más normal es la WPA-Personal. Usa el sistema PSK, o de clave precompartida. En él, todos los usuarios de la red inalámbrica tienen una misma contraseña Wi-Fi, que el propio usuario define. Ve más abajo cómo elegir una clave fuerte.
También hay una versión WPA empresarial (WPA-Enterprise). Ofrece seguridad adicional al obligar al usuario a identificarse con un nombre y contraseña en sistemas de autentificación especiales, como RADIUS o 802.1X.
Es el estándar más moderno para proteger redes inalámbricas y el que recomienda la Wi-Fi Alliance. Existe también una versión personal (WPA2-Personal) y empresarial (WPA2-Enterprise).
WPA2 es compatible con WPA, lo que significa que en tu red Wi-Fi puedes usar PCs o dispositivos (router, adaptadores de red…) que admitan uno u otro sistema.
WPA2 no es compatible, sin embargo, con sistemas WEP. No podrás juntar en una misma red Wi-Fi dispositivos que sólo admitan WEP con otros válidos para WPA2. Es por razones de seguridad. Para entendernos, sería como ponerle a un Ferrari las ruedas de un Ford T.
Espero haber despejado la duda entre WEP o WPA.
¡Nos vemos en próximas entradas!