
«La primera virtud es la de frenar la lengua; y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse»
Catón 234 A.C – 149 A.C
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social

«La primera virtud es la de frenar la lengua; y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse»
Catón 234 A.C – 149 A.C

En un entorno cambiante como el actual, los puestos y los perfiles de los trabajadores no pueden ser estáticos sino que deben amoldarse a las necesidades de la empresa en cada momento.
Por tanto, “flexibilidad y capacidad de adaptación son, hoy por hoy, dos competencias esenciales”.
En un mercado laboral tan complicado como el nuestro, los profesionales no pueden permanecer estancados en su área de confort, deben moverse de manera alineada con los objetivos de la empresa, sostiene Blasco.
“En su desempeño, habrá tareas que coincidan con su perfil y otras que no tanto; la clave está en saber dar respuesta a esas diferentes situaciones”.
Por otra parte, los profesionales que buscan empleo están cada vez más concienciados de las necesidades de las empresas y comprenden que deben aprender a desenvolverse en esos nuevos escenarios, y creen que su valor está en su capacidad para evolucionar, para estar permanentemente formándose, y para adquirir nuevos conocimientos y competencias.
Las compañías buscan perfiles muy orientados a objetivos, con un componente comercial y que contribuyan a los objetivos generales de compañía; también que se desenvuelvan en los nuevos entornos digitales.
En esta misma línea se sitúan las conclusiones de la previsión anual de contratación realizada por Randstad de cara a la campaña de Navidad, que se inicia en noviembre y se prolonga hasta enero. Es decir, las empresas solicitan perfiles más cualificados y con experiencia demostrada para que la contratación incremente tanto sus ventas como la productividad y la eficiencia en poco tiempo.
“La adaptabilidad al puesto en un corto plazo de tiempo supone un valor añadido que beneficia al candidato, más aún cuando se trata de sustituciones o refuerzos, independientemente del sector en el que se contrate”, indica el informe.
El perfil del demandante de empleo durante esta campaña es un profesional de entre 25 y 40 años con estudios secundarios. En muchos de estos casos, además, se encuentran cursando estudios superiores, como formación universitaria o ciclos formativos de grado superior. Asimismo, la demanda de trabajadores con experiencia previa conlleva una oferta que se adecúe a estas necesidades.
Marta Díaz Barrera, fundadora de Talentoscopio, señala que las competencias que se buscan hoy van más allá de las clásicas, “y la principal es demostrar talento en cada tarea”. En su opinión, la movilidad, geográfica y mental, es fundamental porque el mundo es global y los candidatos deben demostrar que son capaces de desplazarse, trabajar en otros países y entender muy rápidamente maneras de funcionar de otros mercados y culturas empresariales.
También es imprescindible la conectividad. Es decir, “la capacidad para saber usar distintos dispositivos y generar valor con los mismos. El acceso a la información y la gestión de dicha información están cambiando”, puntualiza.
¡Nos vemos en próximas entradas!

«Nunca quise ser el proximo Bruce Lee, siempre quise ser el primer Jackie Chan»
Jackie Chan 1954 – Actualidad

La concentración es, para mi, sin duda el gran tesoro, es el corazón de mi productividad personal. Sin ella el resto no tiene sentido. La concentración es la responsable de la calidad, de la huella, que puede dejar una tarea, es la responsable directa de hacerla muy bien, bien, o simplemente hacerla. La concentración es nuestro, nuestro mejor tesoro, un tesoro que tenemos que proteger muy bien.
Para proteger la concentración y ganar enteros en tu trabajo, siempre trabajo con un PACK ANTINTERRUPCIONES, dentro de ese pack, uno de los elementos clave es la organización. Concretamente me refiero a 5 pasos para reforzar tu organización y mejorar tu concentración.
Vamos a ello.
Tener por adelantado tu plan de trabajo, tu plan de ruta desde el día anterior, saber lo que quieres, tener claros tus objetivos, es uno de los mejores repelentes para las distracciones e interrupciones y por lo tanto para mejorar tu concentración.
Antes de comenzar tu día, revisa la planificación que has hecho ayer, las tareas son algo dinámico y lo que podía ser importante ayer, al día siguiente puede cambiar de etiqueta.
Antes de empezar una tarea: Pregúntate > ¿ Qué consecuencia tiene esta tarea? ¿Qué hay detrás de ella?. Este gesto es súperpoderoso, el simple hecho de conocer, de conectar, con la verdadera consecuencia de la tarea que tenemos delante, hará que inconscientemente calibremos nuestra nuestros recursos productivos a la hora de enfrentarnos a la tarea.
En el caso de una tarea clave, si realmente conectamos con la importancia que tiene esa tarea para nuestros objetivos y resultados, nuestro sentido productivo, encenderá el ON de nuestra concentración.
¿Ya sabes que no estamos configurados genéticamente para la multitarea? Pues sí, no estamos configurados, así que si lo haces estás abocado a la desconcetración, dispersión y ansiedad.
Te puedes encontrar que una tarea te lleve 3 horas, por ejemplo, vale, para no caer en la multitarea y hacer, dentro de esa tarea varias cosa a la vez, desconponla, trocéala y haz un plan de ruta, empieza por la primera, sigue con la segunda y así sucesivamente, y conseguirás hacer tarea a tarea, una a una.
El tener una lista ingente de tareas puede hacer que caigamos irremediablemente en la multitarea, sin duda. No solo eso sino que el simple hecho de ver, de percibir una lista de, por ejemplo 30 tareas, madre mía, genera desánimo, ansiedad y bloqueo.
¿Qué hacer?
Es decir, elige 3 tareas, solo 3 tareas, las más importante y céntrate en terminarlas, solo existen esas 3 tareas. Una vez hecha esa mini lista de 3 tareas, empieza por una. Acabas esas 3 tareas, y eliges otras 3 tareas, y así sucesivamente.
Trabajar de forma continuada, sin parar y en largos periodos de tiempo no ayuda, en absoluto a tu concentración. Trabajar sin parar, sin descansos hace que seas plomizo, lento, sin ideas y torpe. Gestionar y hacer en su momento descansos estratégicos te ayudará a mejorar tu concentración. Puedes empezar con esta serie:
– Cada 30 minutos, descansa 2-3 minutos.
– Cada hora de trabajo, descansa 10 minutos.
Importante – Cambia de actividad. Si por ejemplo has estado escribiendo un informe, no te pongas en el minidescanso a leer post o a navagar por internet.
Respirar – Hidratarse y Estirar, estira mucho. Es genial como te recompone y reconforta unos sencillos estiramiento y una buena respiración ( basta con abrir la ventana).
Si realmente te preocupa tu productividad y gestión personal empieza por poner en marcha estos 5 pasos para reforzar tu organización y mejorar tu concentración.
¡Nos vemos en próximas entradas!