
«Vivimos en un mundo donde el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor y el físico más que el intelecto. Vivimos en la cultura del envase, que desprecia el contenido.»
Eduardo Galeano 1940 – 2015
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social

«Vivimos en un mundo donde el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor y el físico más que el intelecto. Vivimos en la cultura del envase, que desprecia el contenido.»
Eduardo Galeano 1940 – 2015

El termino discriminación positiva o acción afirmativa, hace referencia a las actuaciones dirigidas a reducir o eliminar las prácticas discriminatorias en contra de los sectores históricamente excluidos, ya sea por su religión, sexo, raza, etc. Se materializa en políticas sociales que crean mayores oportunidades para estos grupos desfavorecidos.
El mecanismo de funcionamiento supone la excepción al principio de igual trato, contemplada en el actual marco legislativo; esto es: “tratar con desigualdad lo que de partida tiene una situación desigual”. Es difícil entender que la igualdad vendrá de la aplicación de principios desigualitarios existiendo por lo tanto una discriminación “buena” y otra “mala” ,cuando discriminación es al fin y al cabo discriminación, sea positiva o negativa y la discriminación sólo conlleva divisiones y conflictos.
Por ejemplo, ¿es justo que un número de plazas en determinadas oposiciones estén reservadas para mujeres? Aunque haya hombres que obtengan mejores calificaciones, esas plazas les corresponden a mujeres aunque sus puntuaciones sean inferiores. ¿Esto es igualdad o desigualdad?. Son muchos los que critican esta practica ya que en sí misma crea desigualdad, entre quienes la reciben y los que no, además puede generar una mayor segregación hacía los grupos que reciben estos tratos de favor.
Para muchas mujeres este tipo de prácticas, menosprecian sus capacidades, eliminando los méritos personales como principal criterio de selección. Por tanto, si se quiere lograr la igualdad se debe competir en las mismas condiciones dentro de un escenario neutral, estableciendo procesos de selección adecuados y no discriminatorios.
La discriminación positiva no es justa ni igualitaria, pero parece la única manera de favorecer por ejemplo, la contratación de mujeres, ya que hasta que no erradiquemos la desigualdad, de la única manera posible, educando en la igualdad, habrá que reservar puestos para que las mujeres puedan acceder a todos los ámbitos del mercado laboral y a todos los sectores, sin mirar sexo, raza, edad.
¡Nos vemos en próximas entradas!

La inteligencia es uno de los rasgos más valorados por nuestra sociedad, junto con la belleza o la salud. Este constructo suele verse como un rasgo que se tiene o no se tiene, por lo que es frecuente hablar de si alguien es inteligente o no lo es. La realidad es que la inteligencia está llena de matices.
A lo largo de las décadas ha existido un gran debate sobre qué tipos de inteligencia existen. ¿Qué ocurre con el chico que no es capaz de aprobar un examen de matemáticas pero, en cambio, es capaz de escribir piezas musicales de infinita belleza? ¿Qué pasa con el chico al que no se le dan bien los idiomas pero es un genio de la programación? Gran parte de este debate se ha centrado en sí existía una inteligencia unitaria o distintos tipos de inteligencia.
En el artículo de hoy, vamos a repasar los distintos tipos de inteligencia que existen basándonos en la segunda opción de este debate.
Lo cierto es que la inteligencia es un constructo abstracto, por lo que ha provocado grandes discusiones entre los distintos expertos.
Los psicólogos se han interesado durante mucho tiempo por este concepto y hoy en día existen distintos tipos de test de inteligencia. Algunos de ellos miden lo que se conoce como “Factor G” o inteligencia unitaria y otros miden los distintos tipos de inteligencia de los que hablaremos en este artículo. Por ejemplo, la inteligencia lógico-matemática o inteligencia lingüística.
Y claro, desde que este constructo se estudia, varias teorías han intentado explicar qué es la inteligencia. Desde la inteligencia cristalizada y fluida de Raymond Cattell, la teoría bifactorial de Spearman o las inteligencias múltiples de Howard Gardner, son muchas las aportaciones que los distintos investigadores y profesionales de la psicología nos han dejado para ayudarnos a entender cómo funciona la inteligencia humana.
Esta última teoría, la de las inteligencias múltiples, ha sido muy influyente a la hora de nombrar algunas de las inteligencias más reconocidas y a contribuido notablemente a romper con el paradigma de la inteligencia unitaria.
Pero, ¿qué tipos de inteligencia existen? A continuación puedes ver una lista con los distintos tipos de inteligencia.
Como su nombre indica, es la habilidad de dominar el lenguaje. Pero este tipo de inteligencia no solamente incluye el lenguaje oral, sino también la escritura o la gestualidad, por lo que tiene mucho que ver con el proceso comunicativo. Las personas que tienen una alta inteligencia lingüística tienen una sensibilidad especial por el significado de las palabras, el orden de las mismas, los sonidos, los ritmos, la métrica, etc. (por ejemplo, los escritores o los poetas).
Es la capacidad de conceptualizar las relaciones lógicas entre las acciones o símbolos (por ejemplo, un matemático o científico). Dicho de otra forma, es la habilidad para razonar de manera deductiva y lógica y la habilidad de resolver problemas matemáticos.
El psicólogo Jean Piaget, cuando realizó sus estudios, pensó que estaba trabajando sobre una amplia gama de inteligencias, pero en realidad estaba estudiando la inteligencia lógico-matemática. La rapidez para solucionar problemas matemáticos es el indicador más habitual para determinar cuánta inteligencia lógico-matemática posee un individuo.
La inteligencia espacial se define como la capacidad humana poder observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas y, además, es la habilidad para manipular o crear imágenes mentales para poder resolver problemas. Este tipo de inteligencia se compone de distintas habilidades: imaginación dinámica, manipulación de las imágenes, habilidades gráficas artísticas o razonamiento espacial, entre otras. La gente con alta inteligencia espacial es muy buena haciendo puzzles o dibujando. Los escultores, arquitectos, pintores o pilotos son ejemplos de individuos con alta habilidad espacial.
Mientras algunas personas son muy buenas realizando esculturas o pintando, otras tienen una capacidad enorme por elaborar piezas musicales, pues reconocen y componen tonos y ritmos musicales con gran talento. Estas personas aventajadas en el aspecto musical tienen una inteligencia musical alta, lo que les permite tocar instrumentos y leer o componer piezas musicales con facilidad.
Y los bailarines, ¿qué tipo de inteligencia poseen? Pues según la teoría de las inteligencias múltiples poseen la que se conoce como inteligencia corporal o cinestésica, que es la habilidad de utilizar el propio cuerpo, es decir, la coordinación de los movimientos corporales.
Este tipo e inteligencia hace visible una gran conexión entre la mente (y las emociones) y el movimiento, y, además de los bailarines, suelen poseerla actores o deportistas. ¿Has visto jugar alguna vez a Leo Messi? Seguramente no pueda tocar una pieza de Beethoven o hacer una caricatura de Luis Suárez, pero, con el balón en los pies, es capaz de hacer cosas que no están al alcance de nadie más.
Hay individuos que poseen una notable habilidad de entenderse a sí mismos, sus pensamientos y emociones y regular su propio comportamiento, porque son capaces de acceder a sus sentimientos y emociones y reflexionar sobre éstos. Aunque la inteligencia intrapersonal comprende el autoconocimiento y la autoapreciación, también incluye el entendimiento de la condición humana. Los psicólogos, filósofos o los escritores, generalmente tienen una alta capacidad en este tipo de inteligencia. Además, este tipo de individuos suelen gozar de un mayor bienestar emocional y psicológico.
Puede que hayas observado que hay ciertos individuos que tienen una habilidad única a la hora de llevarse bien o relacionarse con otras personas. Son individuos que emplean su inteligencia interpersonal cuando interactúan con los demás de manera eficiente, pues son capaces de entender, empatizar y comunicarse apropiadamente.
La inteligencia interpersonal es la habilidad de discernir las emociones y las intenciones de los demás y permite interpretar las palabras y gestos, o los objetivos y metas de otras personas. Los políticos, profesores o actores son aventajados en este tipo de inteligencia.
Uno de los recientes y grandes paradigmas de la inteligencia es la inteligencia emocional. A pesar de que el concepto de inteligencia emocional fue empleado por primera vez por los psicólogos americanos Peter Salovey y John Mayer en el año 1990, fue Goleman quien, gracias a su best-seller Inteligencia Emocional (1995), hizo famoso este constructo.
La inteligencia emocional comprende tanto la inteligencia intrapersonal como la inteligencia interpersonal, y está compuesta por cinco elementos: autoconciencia emocional, autocontrol emocional, automotivación, empatía y habilidades sociales. Son muchas las investigaciones que afirman que la inteligencia emocional aporta muchos beneficios: minimiza los efectos del estrés y lo previene, mejora el bienestar emocional, mejora las relaciones interpersonales, mejora el rendimiento laboral…
La inteligencia naturalista se refiere a la sensibilidad que muestran algunas personas hacia el mundo natural, pues es la habilidad de distinguir, ordenar, clasificar, comprender y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. En el pasado, este tipo de inteligencia era sumamente importante para la supervivencia. Los biólogos, campesinos, botánicos o cazadores dominan este tipo de inteligencia.
Mientras algunos individuos viven el día sin dedicarle mucho tiempo al motivo de las cosas, las personas con alta inteligencia existencial tienden a meditar sobre su existencia. Este tipo de pensamientos pueden incluir el sentido de la vida y la muerte. La inteligencia existencial es conocida como la novena inteligencia múltiple en la teoría de Howard Gardner, y éste la define como: “la capacidad para situarse a sí mismo con respecto al cosmos y respecto a los rasgos existenciales de la condición humana, como es el significado de la vida y de la muerte, el destino final del mundo físico y psicológico en profundas experiencias como el amor a otra persona”.
La búsqueda de sentido, el autoconocimiento, poseer una propia escala de valores morales, el gozo estético o el sentido de misterio son algunas de las manifestaciones de este tipo de inteligencia, que puede cultivarse con la práctica de la meditación, la contemplación o el ejercicio de filosofar y dialogar.
Mientras algunos autores hablan de este tipo de inteligencia como la inteligencia espiritual, otros, en cambio, afirman que son dos tipos de inteligencia distintas, pues la inteligencia existencial va mucho más allá del comportamiento espiritualmente positivo y sano, más allá de ser una buena persona.
Hay personas que están hechas para trabajar en un puesto de trabajo que requiere un trabajo mecánico y monótono y que se adaptan sin problemas a entornos laborales de este tipo. Pero, en cambio, hay personas que parece que su mente vuela, que siempre están un paso por delante de los demás y que están constantemente innovando. Estas personas poseen una alta inteligencia creativa.
Pero, ¿qué caracteriza a las personas con alta inteligencia creativa? La fluidez, es decir, la capacidad para producir muchas ideas; la flexibilidad, para para ver y abordar las situaciones de formas diferentes; y la originalidad, para fabricar respuestas poco habituales o novedosas.
Recientemente ha aparecido un nuevo concepto de inteligencia en el entorno organizacional, es la inteligencia colaborativa. Se podría definir como la capacidad de elegir la mejor opción para alcanzar una determinada meta trabajando en conjunto, y está basada en la idea del trabajo en equipo, tan necesario para las empresas de hoy en día.
De hecho, el trabajo en equipo es una de las competencias que más valoran los reclutadores, y es por eso que, ante esta nueva necesidad a la hora de encontrar trabajo, están apareciendo muchos másters o cursos especializados en este tipo de inteligencia.
¡Nos vemos en próximas entradas!