«La verdadera ciencia de las artes marciales significa practicarlas de tal forma que sean útiles en cualquier ocasión, y enseñarlas de tal forma que sean útiles en todos los caminos.»
El libro de los cinco anillo, Musashi Miyamoto 1584-1645
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social
«La verdadera ciencia de las artes marciales significa practicarlas de tal forma que sean útiles en cualquier ocasión, y enseñarlas de tal forma que sean útiles en todos los caminos.»
El libro de los cinco anillo, Musashi Miyamoto 1584-1645
Miedo, vergüenza, ansiedad, frustración o culpa. A lo largo de nuestra vida, estas sensaciones conviven con nosotros en multitud de situaciones en las que nos vemos involucrados. Son sentimientos negativos que nos producen una gran inseguridad, dominando y definiendo nuestra vida gran parte del tiempo. Sin embargo, el problema no radica en el miedo, sino en cómo percibimos, entendemos y gestionamos esas emociones.
Conocer y aceptar tus miedos es el primer paso para poder enfrentarte a ellos y trabajar en superarlos. A pensar de que, en muchos casos, los miedos no son tu responsabilidad, depende de ti desprenderte de ellos.
Desde la infancia has aprendido a vivir con miedo y por ello te has acostumbrado a vivir con ellos. Enfrentarte a ellos no es una tarea fácil, pero es el camino para dominarlos y poder llevar la vida que quieres y te mereces.
Hoy te damos las claves para hacer frente a tus miedos e inseguridades, dar un paso adelante y vivir ese proceso de cambio.
Este primer paso puede ser el más difícil, pero también el más importante, ya que no puedes superar el miedo que permanece oculto en tu subconsciente. Por ejemplo, cuando miras a la cara a una persona, ves cómo es y cómo actúa, por lo tanto, al mirar hacia tu miedo (en vez de alejarte de él), empezarás a aprender cosas sobre ti mismo que antes no sabías. Es por lo que pausar y notar cuándo tienes temor, traerá el miedo a la parte consciente y pensante de tu cerebro, haciendo que en vez de evitarlo o esconderlo puedas afrontarlo racionalmente.
A algunas personas en terapia les ayuda llevar un diario durante un período de dos o tres semanas para registrar las sensaciones y emociones que vas notando en las distintas situaciones. Al anotar lo que les va ocurriendo, van a poder transferir sus patrones de miedo a la escritura, haciéndolos más pequeños y superables, para así desmitificarlos.
Las emociones se experimentan en el cuerpo en forma de opresión en el pecho, dolor de estómago y sudoración entre otras. Normalmente, cuando se activa un nivel de alerta considerable, las personas tienden a hiperventilar, esto es, hacer respiraciones cortas y demasiado rápidas, provocando una serie de reacciones corporales que rápidamente se convierten en un ataque de ansiedad.
La clave para superar esos brotes de ansiedad empieza con el control de la respiración. Afortunadamente, la respiración profunda no es complicada. Una vez que has reconocido que estás sintiendo miedo, detente y concéntrate en tu respiración. Inspira y luego suelta el aire lentamente. Asegúrate de que la exhalación sea más larga que la inhalación para que consigas relajarte físicamente.
Si sientes que con la respiración profunda no es suficiente, puedes poner en práctica la meditación de atención plena. Esta práctica tiene numerosos beneficios, incluyendo la reducción del estrés y la ansiedad.
La imaginación es algo maravilloso, sin embargo, puede acabar dañándote cuando no eres capaz de apartar tu atención de lo que temes, magnificando tus miedos y haciendo que la situación parezca mucho peor de lo que realmente es.
En lugar de dejar que tu imaginación permanezca en lo que te aterra, úsala para superar el miedo. ¿Cómo puedes hacerlo? Escoge un momento en el que estés calmado, cierra los ojos e imagínate una situación en la que normalmente tendrías miedo.
Por ejemplo: si tienes miedo a perderte en un edificio lleno de gente, imagínate que estás en un aeropuerto concurrido. Ahora, visualízate manejando la situación pacíficamente, sin congelarte ni entrar en pánico. En su lugar, vas a buscar el mostrador de información o una señal que te ayude a recuperar el sentido de la orientación para encontrar el camino correcto a la terminal desde la que sale tu vuelo.
La paz que experimentas en tu escenario imaginario puede ayudarte a superar la prueba real con más tranquilidad.
Es incómodo y, a veces aterrador, dejar tu zona de confort, pero las recompensas de hacerlo son enormes, ya que te empuja a superar lo que más temes, resultando en un aumento en tu nivel de confianza.
¿Cuál es el miedo número uno que tienen las personas cuando tratan de lograr sus objetivos? El fracaso. Pero como el dolor, el fracaso puede enseñarte. De hecho, es a menudo, mejor maestro que el éxito. Si aceptas desde el principio, que el fracaso es una parte inevitable del éxito, le tendrás menos miedo.
Todo el mundo fracasa: dueños de negocios exitosos, líderes mundiales, chefs, artistas, científicos y doctores. Nuestra sociedad rehúye hablar de fracaso, y en su lugar celebra los éxitos; esto crea la falsa impresión de que para ser verdaderamente exitoso nunca se debe fracasar. Pero parte de la superación del miedo es reconocer que todos los habitantes del planeta, incluidos los que conoces y admiras, han fracaso en algún momento de su vida.
Cuanto antes te des cuenta de que tu miedo al fracaso te impide tomar la decisión de cumplir tus sueños, antes podrás aceptar la posibilidad de fracasar y seguir adelante.
Hay momentos para la acción y otros para la reflexión. Actuar demasiado rápido para superar la situación que te causa temor, puede llevarte a tomar decisiones que te harán más daño que bien.
La próxima vez que te ocurra prueba algo nuevo: “no hagas nada”. Siéntate con tu miedo por unos minutos y pregúntate: ¿cuál es la causa principal de mi temor? ¿Cuál es la historia que me cuento a mi mismo acerca de mi incapacidad de superar ese miedo? .Sentarte a reflexionar es el método más efectivo para superar tu miedo.
La infelicidad del hombre se basa sólo en una cosa: que es incapaz de quedarse quieto en su habitación
-Pascal
Si el temor es demasiado grande y sientes que te está superando, puedes pedir ayuda profesional a nuestros psicólogos para ayudarte a que puedas retomar el control de tu vida.
¡Nos vemos en próximas entradas!
«La vida es un diez por ciento como la hacemos y un noventa por ciento como la tomamos.»
Irving Berlin 1888 – 1989
Se conoce por podcasting la práctica de crear una secuencia de archivos digitales de contenido sonoro, habitualmente en formato MP33, y publicarlos en Internet, permitiendo la suscripción, descarga y reproducción de los mismos cada vez que se produce una actualización.
El término podcasting nace de la unión entre el inglés broadcasting y el iPod, que es el nombre comercial de un conocido reproductor de música en formato MP3 de la compañía Apple. La primera referencia de uso del término podcasting es en febrero de 2004 en un artículo de Ben Hammersly (Hammersley, 2004) en el que analiza la práctica de adjuntar ficheros de audio en los blogs, y sugiere, aparte del citado podcasting, los términos audioblogging o gerrillamedia. A partir de la popularización del término podcasting se ha extendido el uso de las variaciones podcast para referirse al conjunto de archivos creados por un autor bajo el mismo nombre (también a cada uno de los programas), y podcaster para designar al autor de los mismos.
Para muchos autores la clave para definir podcasting está en la descarga de contenidos sonoros de forma automática. Así lo ve Richard Berry (2006:144):
«The term ‘Podcast’ is used as an over-arching term for any audio-content
downloaded from the Internet either manually from a website or
automatically via software applications».
Juan Ignacio Gallego define podcast como:
«Una forma de comunicación basada en una tecnología que permite la distribución y la recepción automática dearchivos de audio» (Gallego, 2005 :1).
En la actualidad existen un conjunto de tecnologías para la sindicación de contenidos en Internet, a las que habitualmente se cita mediante el término RSS4 (Really Simple Syndication), que son las que facilitan la suscripción a los usuarios interesados en escuchar las nuevas entregas de un podcast. Este proceso de suscripción, básicamente consiste en el uso de diversas aplicaciones software que notifican
sobre nuevos archivos publicados en Internet y descargan el podcast de forma automática en los dispositivos de los oyentes.
El desarrollo y expansión que han experimentado las tecnologías para la compresión de los ficheros de sonido y para la sindicación de contenidos hace que muchos autores definan el podcast como la unión entre el MP3 y RSS. Adam Curry, uno de los promotores del podcast, lo define como:
“An audio blog (much like radio show) that people can subscribe and listen to on their computers
or iPods and other portable music players” (Curry, 2005 :270).
En realidad en la actualidad no hay un consenso en cuanto a si el podcast se refiere únicamente a ficheros de audio, o si el podcasting incluye el formato vídeo.
¡Nos vemos en próximas entradas!