«Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.»
Albert Einstein 1879 – 1955
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social
«Siempre hacen mas ruido las latas vacías que las llenas. Lo mismo ocurre con los cerebros.»
Truman Capote 1924 – 1984
Aunque en el último año se haya vuelto complicado por la crisis, lo cierto es que viajar siempre está entre los hobbies de la mayoría de personas.
Pero claro, todo eso conlleva un gasto. Viajar no suele resultar barato y a medida que ampliamos las distancias con nuestro destino, el precio de la escapada se dispara.
Si tu cuenta del banco no va de la mano con tus aficiones, no todo está perdido. Puedes seguir viajando si sabes cómo hacerlo.
Los principales costes de un viaje están asociados al transporte y la estancia. Por lo que para poder viajar barato deberás intentar reducir el presupuesto de estos elementos.
Viajar barato hoy en día es muy fácil y con estas ideas podrás lograrlo y disfrutar de tus próximas vacaciones.
Realizar un seguimiento de tus gastos te dará una idea mucho más clara de a dónde va tu dinero. De esa manera, puedes hacer un presupuesto realista al que ajustarte para tu próximo destino.
Una manera fácil de ahorrar es ir de viaje fuera de temporada, durante la semana o cuando aparece una oferta. Así evitarás las fechas en las que sube la demanda y, por tanto, se encarece el precio.
Viajar a los sitios menos típicos tiene muchas ventajas. Una de ellas es que muchos de ellos son low cost.
Conseguir chollos baratos en viajes es mucho más fácil si activas las alertas de los buscadores de viajes. Así, te llegarán notificaciones cuando el precio del vuelo que te interese baje o suba para que puedas actuar rápidamente.
Si te importa más el dinero que el tiempo, puedes plantearte viajar haciendo escalas que suelen ser una opción más económica.
El aeropuerto principal o incluso el que tienes más cerca de ti no tiene porqué ser el más barato.
No descartes la posibilidad de volar desde uno que esté un poco más lejos si es más barato siempre que compensen los gastos de utilizar otros medios de transporte para llegar al mismo.
Encontrar vuelos baratos es una de las tareas claves a la hora de organizar muchas de nuestras vacaciones.
Para encontrar billetes al mejor precio, lo importante no es tanto qué día de la semana los compres, sino con cuánta antelación lo hagas. También puedes hacer uso de herramientas como Google Flights.
Uno de los mayores temores al llegar al aeropuerto es superar el límite de peso de equipaje. Puedes evitarlo si pesas tu maleta antes de salir de casa y quitas cualquier objeto innecesario.
Todos el mundo sabe lo cara que puede ser la comida cuando pasas el control de seguridad y esperas en la puerta de embarque. Esta es una de las maneras más fáciles de ahorrarte parte de ese presupuesto.
Una vez llegues a tu destino, olvídate de taxis o transporte privado. Lo ideal es que te familiarices con el transporte público de tu destino para poder moverte por poco dinero.
Aunque seas una persona que suele alojarse únicamente en hoteles, tal vez sea momento de valorar otras opciones. Muchos hostales y albergues reúnen las mismas cualidades e incluso pueden llegar a ser una experiencia más divertida por la mitad de precio.
Otra opción es el intercambio de casas o el couchsurfing, que no te costará prácticamente nada y tendrás una experiencia de lo más local.
Al igual que con los vuelos, reservar el alojamiento y cualquier actividad que vayas hacer en tu lugar de destino te salvará de muchos quebraderos de cabeza y precios desorbitados.
Puedes vivir como un rey y sentirte más relajado con un presupuesto fijo si viajas a destinos donde tu moneda tiene mayor valor.
Los países del sur de Asia suelen ser una muy buena opción.
Lleva siempre a tus viajes una tarjeta de crédito que no cobre comisión en el extranjero.
En algunos establecimientos, algunos dependientes, después de escanear tu tarjeta de crédito y ver que está registrada en otro país, te preguntarán si deseas pagar en tu divisa o la moneda local. Aunque creas que la tuya es la opción más conveniente, en realidad no lo es porque se te cobrará una tarifa de cambio alta.
Tanto a nivel nacional como internacional, siempre es aconsejable comer donde lo hagan los vecinos del lugar.
Si pides recomendaciones a personas que tratan con turistas todo el día en su trabajo, lo más probable es que se decanten por las apuestas seguras y no por los sitios donde realmente irían ellos mismos.
En la mayoría de ciudades, aunque los museos no sean gratuitos, sí que tienen un día a la semana o una franja horaria en la que no cobran por la entrada a los visitantes.
Solo es cuestión de consultar la guía de viajes o la página web del museo para enterarse de cuándo vas a poder entrar gratis.
En muchas ciudades, sobretodo si son grandes, encontrarás free tours, es decir, tours gratuitos en los que al final del mismo das la voluntad.
Como los guías cobran en función de sus propinas, en muchas ocasiones parecen esforzarse mucho más que si fuese un tour tradicional.
¡Nos vemos en próximas entradas!