«El hombre que persigue dos conejos, no atrapa ninguno.»
Confucio 551a.C – 479 a.C.
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social
El síndrome de Cronos: Anular el talento ajeno con el fin de no verse desplazado.
El síndrome de Hammurabi: Paralizar los procesos comunicativos de la organización estableciendo complejos procedimientos.
El síndrome del burnout: Estrés laboral, manifestado en la evitación de responsabilidades, desorganización, aislamiento, incapacidad para tomar decisiones.
El síndrome de Hubris: Sinónimo de soberbia, arrogancia o prepotencia. Creer saberlo todo. Falta de humildad y empatía.
El síndrome de Napoleón: Humillación, ofensa o amenazas en publico son sus señas de identidad, ejerce poder visibilizando el miedo.
¡Nos vemos en próximas entradas!
«Los políticos deberían llevar sus sponsors en las chaquetas como los pilotos de la Nascar, así sabríamos quien les posee.»
Robin Williams 1951 – 2014
Promocionarse en el trabajo no es solo una cuestión de desempeño, sino también de estrategia. A continuación, se describen las mejores prácticas para lograr una promoción de manera efectiva:
El primer paso para ser considerado para una promoción es demostrar un excelente desempeño en el puesto actual. Debes ser constante en la entrega de resultados, cumpliendo o superando los objetivos que se te asignan. Para destacar, es crucial:
El mercado laboral está en constante cambio, por lo que es vital mantener tus habilidades actualizadas y aprender nuevas competencias. Las empresas valoran a los empleados que se esfuerzan por mejorar y que están alineados con las nuevas tendencias y necesidades.
Es importante construir relaciones positivas dentro de la empresa. A veces, las promociones no dependen solo de tu trabajo, sino de que las personas adecuadas reconozcan tu talento y potencial.
Uno de los mayores errores que cometen los empleados es no comunicar sus logros de manera efectiva. Los superiores no siempre son conscientes de todos los detalles del trabajo que haces, por lo que es fundamental que se lo hagas saber.
Mostrar una actitud positiva, incluso en situaciones difíciles, es clave para ser visto como alguien capaz de asumir mayores responsabilidades. Las empresas buscan líderes que puedan mantener la calma bajo presión y que vean los desafíos como oportunidades de crecimiento.
Tomar la iniciativa para liderar proyectos o pequeños equipos es una excelente manera de demostrar que estás listo para una promoción. A veces, las promociones no son inmediatas, pero involucrarte en estas responsabilidades te permitirá demostrar tus habilidades de gestión y planificación.
El ascenso en una empresa puede ser un proceso largo, y no siempre depende de tu desempeño individual, sino también de las oportunidades disponibles. Sin embargo, mantener una actitud perseverante y seguir mejorando te preparará para cuando llegue la oportunidad.
Promocionarse en el trabajo requiere una combinación de esfuerzo, estrategia y visibilidad. Sobresalir en el desempeño, mantener una actitud proactiva, desarrollar relaciones clave y estar dispuesto a aprender y adaptarse son factores determinantes para lograr un ascenso. La clave es tener paciencia y mantenerse enfocado en tus objetivos de crecimiento profesional.
¡Nos vemos en próximas entradas!