
«Solo hay algo peor que formar a tus empleados y que se vayan… no formarlos y que se queden»
Henry Ford 1863 – 1947
De consultor BI a Trabajador Social
Vivencias y reflexiones de un ingeniero informatico, reconvertido en trabajador social

«Solo hay algo peor que formar a tus empleados y que se vayan… no formarlos y que se queden»
Henry Ford 1863 – 1947

La empatía es una competencia clave de la inteligencia emocional que se pone de manifiesto a la hora de comunicarnos y relacionarnos con los demás. Por eso es tan importante fomentarla en directivos, ejecutivos y responsables de equipos, ya que está relacionada con un buen liderazgo.
Sea cual sea tu puesto de trabajo, ser más empático con tus compañeros y colaboradores te beneficiará en muchos sentidos. La empatía es la capacidad de ver el mundo como la otra persona, para compartir y comprender sus sentimientos, necesidades, preocupaciones y estado emocional. También se utiliza la expresión “ponerse en los zapatos del otro”.
A veces confundimos simpatía y empatía, pero son dos habilidades distintas. La simpatía se centra en la amabilidad, en encontrar algo positivo del problema que nos explica la otra persona, busca la aprobación, se escucha para responder. Se siente el mismo estado emocional que la otra persona pero sin necesidad de comprenderla.
La empatía, en cambio, va un paso más allá. No busca lo positivo de la situación, simplemente busca entender a la otra persona. Se escucha para comprender, no necesita la aprobación, reconoce las emociones sin juzgar. En la simpatía buscamos algo así como “caer bien o gustar” y en la empatía buscamos “entender y reconocer las emociones del otro“.
En el trabajo, tanto la simpatía como la empatía nus ayudan a establecer buenas relaciones con nuestros compañeros, aunque la empatía nos llevará a tener conexiones más duraderas y auténticas.
Estos son algunos de los beneficios de la empatía en el trabajo:
1. Tomar el tiempo y la actitud óptimas para entender las necesidades de los colaboradores o compañeros. Así podrás proporcionarles el apoyo que necesitan para seguir adelante, para hacer frente a los retos o para solucionar dificultades.
2. Tener la actitud adecuada a la hora de llegar a acuerdos, para resolver conflictos. Escuchar, entender a todas las partes y tener en cuenta el punto de vista de todos los implicados hace mucho más fácil llegar a un acuerdo común, en vez de dar una orden de forma unilateral.
3. Entender y proporcionar a los compañeros y colaboradores lo que necesitan para avanzar crea un sentido de confianza y fortalece las relaciones dando lugar a una mayor colaboración y mejora de la productividad.
4. Sentirnos comprendidos, escuchados y respetados por nuestra forma de pensar ayuda a ser más abiertos a la hora de expresar nuestras emociones. Así podremos relacionarnos de forma más sincera y sentirnos valorados por lo que somos sin miedo a ser juzgados.
5. Gracias a las “neuronas espejo” siendo empáticos contagiaremos a los demás a serlo, creando un ambiente de conexión que hará el entorno de trabajo mucho más agradable y enriquecedor.
Claves para ser más empático:
– Practica la escucha con la intención de entender al otro.
– Parte de la base de que tu forma de ver las cosas es única, es decir, cada uno tiene su propio punto de vista y todos son válidos y respetables.
– Entrena la capacidad de entender tus propias emociones. Así te será cada vez más fácil entender las de los demás.
– Evita el aconsejar si no te lo piden expresamente.
– Enfócate en comprender al otro en vez de juzgarlo.
¡Nos vemos en próximas entradas!

«Algunas personas causan felicidad a donde van; otras, cuando se van.»
Oscar Wilde 1854 – 1900

Repasando la historia de los ciberataques, es más que probable que serán cada vez más complejos de detectar y perseguir. Además, cuanto mayor sea el esfuerzo en desarrollar nuevas herramientas para la protección de los sistemas de información, mayor será la sofisticación de los ciberataques para saltarse esas protecciones. Es importante asumir cuanto antes que nuestros sistemas van a ser comprometidos y que debemos hacer un mayor esfuerzo en tecnologías forenses para mejorar la respuesta a los incidentes de seguridad que, con toda probabilidad vamos a sufrir. Debemos preguntarnos no si seremos víctimas de un ataque, sino cuándo vamos a sufrirlo y cómo vamos a reaccionar.
En la actualidad, las tecnologías empleadas para mitigar el impacto de los ciberataques basados en APTs (una APT es un conjunto de procesos informáticos sigilosos y continuos, dirigidos en remoto por personas, y cuyo objetivo es acceder a sistemas IT evitando las medidas de seguridad) son las tecnologías sandboxing, que ejecutan y observan el comportamiento de malware sospechoso en entornos reales virtualizados. De esta forma, es posible mejorar la detección de APTs que usan técnicas avanzadas de ocultación para saltarse los sistemas de ciberseguridad tradicionales. Como cualquier sistema de protección, los sandboxing tienen limitaciones técnicas, por ello, es necesario añadir capacidades de análisis forense del tráfico y equipos que faciliten el análisis posterior a un incidente de seguridad. El objetivo principal es entender cómo nos atacan para reforzar los puntos débiles y evitar que vuelva a producirse la ofensiva por los mismos medios. Los sistemas de información deben integrar procesos de aprendizaje que faciliten la defensa de los sistemas en el futuro.
Como complemento a la tecnología, también es necesario compartir la información de las amenazas (threat intelligence) entre todos los sistemas y entidades encargados de la ciberseguridad de cualquier infraestructura. CrowdStrike concluye en su informe anual que las empresas que utilicen threat intelligence estarán mejor preparadas para detectar, parar y defenderse contra sus atacantes.
En definitiva, una solución que integre tecnologías sandboxing con análisis forense y threat intelligence mejorará considerablemente la protección contra estos ciberataques de nueva generación basados en APTs. Es evidente que esta solución debe estar soportada por profesionales de la ciberseguridad que entiendan cómo responder a incidentes de seguridad de forma efectiva.
¡Nos vemos en próximas entradas!